jueves, 29 de octubre de 2009

Un año difícil

Creo que me voy a acordar del 2009 toda la vida.

Está siendo uno de esos años en los que cuando se acerca el final, miras a cielo y piensas: " dime que esto no va a ser así el que viene". Buff

Por quitar hierro al asunto, y por hacer el friki, lo resumo en forma de experimentos:
aún no se si me quedará dulce o ácido, como el pan de uno que conozco ;)


Experimento número 1 (ideal en enero)
1.Tómese a un varón de unos 90 kilos
2.Convénzale de jugar con los hijos de unos amigos en un parque infantil.
3. Hágasele tropezar a plena carrera persecutoria.
4. Interponga en su caida un tobogán de madera.
5. Contemple su obra: ha demostrado usted que una nariz no es irrompible.

Experimento número 2 (aconsejable todo el año)
1. Pille de nuevo al mismo sujeto, que vive confortablemente en una casa grande y cómoda.
2. Hágale viajar la mayor parte del año, con estancias al otro lado del mundo cada vez más largas, de tal manera que vea a su mujer más por el skipe que en persona, hasta el punto de que cuando la vea piense: "¿esta no sale en la tele?"
3. Convenzale de que sería mejor mudarse al otro lado del charco.
4. Cuando lo tenga todo listo dígale que va a ser por poco tiempo, que igual no merece la pena irse.
5. Siéntese y espere a ver que es lo primero que pasa, si el colapso nervioso, el infarto o la muerte a manos de su mujer (que podría decirse que sería en defensa propia)


Experimento número 3
1. Durante una revisión médica antes de ponerle bien la nariz (ver experimento 1) digale que ha visto algo chungo en el electrocardiograma, que tiene pinta de problema cardíaco genético.
2. Al hacerle otra prueba, una semana después, dígale que no, que es que le había colocado mal un electrodo, que a veces pasa. Que todo va bien.
3. Ya puede descartar el infarto del punto 5 del apartado anterior, el resto sigue siendo posible.

Experimento número 4 (consecutivo al anterior)
1. Retome al sujeto anterior (o sus restos)
2. Hágale encontrar una oportunidad bastante buena para comprarse un piso (con la que está cayendo)
3. El día antes de firmar llámele y dígale que se habían equivocado, que las condiciones no son las que le dijeron, de hecho dígale que le habían mandado a negociar a un banco que no era y hágale ver que ya no es una buena oportunidad.
4. Repita el paso 5 del experimento 2.

Podría seguir, pero me está quedando ácido (como el pan de jiko) y no era mi intención (al contrario que la suya)

Yo sólo quería reírme un poco, pero hoy no me sale, no estoy de humor.

6 comentarios:

Cristina dijo...

y aún nos faltan 2 meses, llegaremos a las manos? No creo por la distancia. Encontraremos una casa? No por la distancia...lo único que haremos es operarte si nuestro corazón resiste.

aeroroldy dijo...

Yo creo que resistiremos...me han dicho que tengo el corazon bien... ;)
Y tu estas un poco loca, pero de corazon vas bien...creo.

TQ

Manuel dijo...

Tu tranquilo Carlangas, que vas a ver como todo sale bien, nos estamos diversificando, además de los aviones, estamos dando vueltas a soportes de palos de golf para motos, sistemas perimetrales de defensa para atuneros y dirigibles para el transporte de mercancías...

Ya siento la faena de la casa tío, al menos la patata parece que no tiene problemas...

Fatelux dijo...

va a ser que no voy a probar ninguno de los experimentos en carne propia. Uffrf, lo de la nariz me duele de solo pensarlo.
ánimo y a ver si nos vemos estas navidades.

Un abrazote, primo

aeroroldy dijo...

Actualización:
Parece que después de todo, si que me quedo gracioso...al menos mas de uno se ha partido la caja... :)

Jika dijo...

Comento tarde-tardísimo, lo se, pero...: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Tío, te has ganado el premio al mejor monólogo del año. Me he partido. Y sí, rezemos (¿nos sabíamos algún rezo?) para que el 2010 deje al sujeto ése del que hablas alejado de semejantes experimentos. Ahora, de hecho, tenemos los jikodedos cruzados para ver cómo termina lo de tu vuelta-no vuelta a Seattle. A ver. Y pronto, muy pronto, otra cena en casa, en voz baja y risas grandes.

Besazo... Jajajajajajajajajaja!